Algunas
expresiones dancísticas de ritmos de predominancia africana son:
Abozao
Esta
palabra proviene de "boza", lazo, cabo corto o cadena, usado en
navegación para sujetar objetos. Así que abozar es amarrar con bozas,
símbolo que no parece alejarse del sentido de la danza. El abozao
es quizás el ritmo más popular en la zona central del Chocó, donde
se ha diversificado, adquiriendo distintos matices.
El
ritmo, de compás binario, es cálido y vibrante, muy similar al currulao
en la medida de los golpes, aunque en él la resonancia de los tambores
no es tan profunda. La melodía, a su vez, posee un corte tradicional
muy rico en sugestiones sonoras que los músicos reiteran intencionalmente
para estimular la fiesta. El abozao es un toque para bailar, pero
los celebrantes suelen animarlo con gritos y exclamaciones en forma
de tejido melódico que se ponen al servicio de la marcación rítmica.
Currulao
Este
ritmo tiene su mayor zona de influencia en el centro y sur del Litoral
Pacífico. El currulao hizo su entrada por Cartagena dde Indias en
el siglo XVII, donde se le mencionaba como "baile de esclavos",
definición que duró por largo tiempo.
La
Juga
La
palabra "juga", es una corrupción idiomática del término fuga, el
cual es empleado en la música clásica. La juga es una variedad de
currulao. Esta danza se ejecuta comúnmente en las celebraciones
navideñas sin que ello indique que no se recuerde en otras fechas.
En esta danza se aprecia un gran despliegue de fuerza y agilidad
por parte de los danzantes, los cuales mantienen un constante contacto
entre sí. La juga chocoana es creación del maestro Donaldo Lozano,
siendo fruto de investigaciones realizadas en Buenaventura (Valle
del Cauca), incorporando ciertos cantos propios de esta región del
Pacífico con ritmos particularmente chocoanos como el pajarillo.
Así mismo, se le imprimieron los instrumentos típicos y los movimientos
corporales propios del departamento del Chocó. Este aporte tuvo
un proceso de gestación de más de 10 años, siendo finalmente aceptado
en el Chocó como parte del desarrollo cultural del departamento.
Algunas
adaptaciones sincréticas afrohispanas como:
Mazurka
Este
es uno de los aires aculturados más característicos del ámbito musical
chocoano. La mazurka nos llegó, al parecer, en los albores del siglo
XIX como prototipo de las danzas de corte europeas, siendo la danza
nacional de Polonia. Originalmente, la mazurka se tocaba con violines,
viola, flauta traversa, arpas, cornos para uso cortesano, en el
marco de las exigencias aristocráticas. En el proceso de mestizaje
sufrió los cambios propios de aclimatación, razón por la cual muchos
de los instrumentos desaparecieron siendo reemplazados por otros
más sonoros y de fácil acceso.
Jota
Siendo
la "Jota" un baile muy popular en las provincias españolas de Aragón
y Valencia, quedó muy poco de ella al convertirse en un ritmo criollo
de sabor negroide. Del ritmo vivo y fiestero de la "jota aragonés",
se pasó a un ritmo emparentado con el toque del currulao. En ella
la melodía pierde casi todo el relieve sonoro y el "canto" propiamente
dicho, transformándose en una secuencia para ser bailada con pleno
dominio de los tambores.
Contradanza
Procedente
de la antigua Escocia donde recibía el nombre de "country-dance",
o danza rústica aldeana. De allí pasó a Inglaterra donde fue enriquecida
por las influencias cortesanas y adquirió una coreografía compleja
y espectacular, semejándose en ciertos momentos a la clásica "cuadrilla".
El tema musical, nacido de un valseado muy cadencioso, desapareció
totalmente al llegar a nuestras tierras. En el Chocó y el occidente
de Antioquia se le imprimió una melodía sincopada, más a tono con
los gustos del mulato y el negro, siendo tocada exclusivamente para
bailar.
Polka
Es
una danza de origen europeo, localizada en Hungría de donde se presume
se extendió a Francia e Inglaterra y de allí al continente americano
en la época de la colonia. La polka forma parte del folclor musical
y coreográfico de la región Pacífica y por su ritmo y ejecución
muestra cierto parentesco con el vals, el pasillo y el chotis sanandresano.
Su estilo es muy aristocrático guardando todavía parentezco con
las formas europeas. Hay dos versiones de la polka en el Litoral
Pacífico: la del Chocó y la de Guapi; en ambas el tema se toca exclusivamente
para bailar, sin canto.
La
Danza Chocoana
Su
historia tiene causas similares a las de la contradanza, por lo
que concierne a la forma en que se incorporó al medio ambiente negroide.
La danza tomó de lo español el acento cortesano, pero al transferirse
a los gustos africanos, adquirió tanto en lo musical como en lo
dancístico, una estructura diferente. Lo más destacado en ella es
el apoyo que confieren los golpes rítmicos a la percusión, para
darle a los pasos una marcación sincopada así como un acento viril
y pagano. En la danza no se emplea el canto.
Ritmos
emanados de contextos contemporáneos desde los ríos, minas y fincas:
Makerule
Más
que un ritmo de pura raigambre chocoana, es una escenificación musicalizada.
El argumento describe, con cierto grado de complicidad, el episodio
de Mr. Mc Duller, a quien la gente le decía Mac Ruler y que por
burla quedó "make rule", panadero chombo que se arruinó en una población
chocoana de nombre Andagoya, por excesiva confianza en dar al fiado
su mercancía. Los bailarines van coreando la narración de la historia
mientras ejecutan una pantomima alusiva a la misma.
El
Pisón
Ritmo
que pertenece al repertorio tradicional del Litoral Pacífico sur,
que toma el ritmo del currulao y la juga, pero dando un verdadero
canto de laboreo. Esta danza es una verdadera reivindicación del
campesino, quien después de una ardua labor, y al caer la noche
expresa su sentir, combinando en forma melodiosa música, voces y
movimientos.